jueves, 9 de julio de 2015

Insomnio

Vivo encerrado entre estas cuatro paredes, he permanecido
aquí minutos, horas y días. Rodeado de un sin fin de cosas.
Unas se pierden, otras nacen. Puedo describir cada una de
ellas. La inclinación de la silla, los libros en la estantería, el
polvo que cubre la melancólica foto de la leja, ese papel del
suelo donde escribí un pensamiento y ahora temo tirar... Todas
estas cosas forman parte de mí pero aún así, ¿Por qué
siento esto? Esta sensación tan extraña de no encajar, este
sentimiento de soledad que me impregna. Rodeado por estas
frías paredes que tantas veces mis manos tocaron y me
resultan ajenas. En ocasiones me siento como el narrador de
una historia, relatando los acontecimientos desde lejos sin que
verdaderamente me pase algo. Vivo callado, encogido sobre la
cama, agobiado por la ropa y las sábanas que me cubren,
intentando no molestar a las cosas para evitar que me
abandonen. Por temer, temo hasta el pensar.

Quiero huir de aquí. Cobarde, patético.